Pluralismo TV
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Sobre la investigación

Resumen

Título

Medición multidimensional del pluralismo informativo en la TV nacional abierta

Descripción

Esta investigación se propone desarrollar un instrumento que opere como procedimiento de medición estandarizada y multidimensional del pluralismo en los programas de noticias, de opinión y debate político de los canales de televisión abierta de alcance nacional.

Proponemos un instrumento predominantemente cuantitativo y constituido a partir de datos secundarios, con algunos datos primarios obtenidos del análisis de pantalla. Este instrumento se compone de 6 dimensiones:

  1. Diversidad
  2. Concentración
  3. Alcance
  4. Propiedad
  5. Editorialidad
  6. Percepción

Financiamiento

Fondo Conicyt de Estudios sobre el Pluralismo en el sistema informativo nacional – Concurso 2019
(Proyecto PLU190012)

Equipo

  • Chiara Sáez B. – Socióloga e investigadora responsable.
  • Luis Breull –  Periodista y coinvestigador.
  • Javier García – Jurista y coinvestigador.
  • Juan Jiménez – Sociólogo y coinvestigador.
  • Jorge Pérez – Licenciado en comunicación y asistente de investigación.
  • Felipe Riffo – Licenciado en comunicación y asistente de investigación.

Contacto

pluralismotv@gmail.com

¿Por qué esta investigación?

El año 2019 en el marco de un seminario de investigación sobre industria televisiva, realizado con estudiantes del Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile, surgió la idea de desarrollar un instrumento de medición del pluralismo informativo en la televisión, en virtud del mandato legal que le corresponde al Consejo Nacional de Televisión al respecto. En esa instancia es que se materializa este proyecto de investigación.

Leyes sobre pluralismo informativo en Chile

Formalmente, existen dos leyes que abordan explícitamente el pluralismo informativo en Chile:

  1.  La Ley de Prensa N°19.733:

ART 3: “El pluralismo en el sistema informativo favorecerá la expresión de la diversidad social, cultural, política y regional del país. Con este propósito se asegurará la libertad de fundar, editar, establecer, operar y mantener medios de comunicación social”.

ART 4: “La Ley de Presupuestos del Sector Público contemplará, anualmente, recursos para la realización de estudios sobre el pluralismo en el sistema informativo nacional, los que serán asignados mediante concurso público por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica”.

  1. La Ley del Consejo Nacional de Televisión Nº 18.838 (si bien esta ley es de 1989, ha sido objeto de distintas modificaciones. Su última versión es de 2017)

ART. 1, inciso cuarto: “Se entenderá por correcto funcionamiento de estos servicios el permanente respeto, a través de su programación, de la democracia, la paz, el pluralismo, el desarrollo regional, el medio ambiente, la familia, la formación espiritual e intelectual de la niñez y la juventud, los pueblos originarios, la dignidad humana y su expresión en la igualdad de derechos y trato entre hombres y mujeres, así como el de todos los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución y en los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes”. (Ley 19.131, 1992).

ART 1, inciso quinto: “Se entenderá por pluralismo el respeto a la diversidad social, cultural, étnica, política, religiosa, de género, de orientación sexual e identidad de género, siendo deber de los concesionarios y permisionarios de servicios de televisión, regulados por esta ley, la observancia de estos principios.” (Ley 20.750, 2014)

ART 14, sobre el CNTV: El Consejo deberá adoptar medidas y procedimientos a fin de asegurar que en los programas de noticias, de opinión y de debate político que se emitan por cualquier canal de televisión, se respete debidamente el principio del pluralismo”. (Ley 19.131, 1992)

La misión constitucional del CNTV es velar por el correcto funcionamiento de la televisión. En el artículo 1 se señala el pluralismo como uno de los elementos que forman parte del correcto funcionamiento de la televisión, así como se hace una definición del mismo. Existe así una relación estrecha entre las obligaciones legales del CNTV, el correcto funcionamiento de la TV y el pluralismo televisivo, con especial referencia a su cumplimiento en programas de noticias, opinión y debate político.

No existen herramientas ni procedimientos para medir el pluralismo informativo en TV

El pluralismo mediático es un aspecto relevante para la investigación social, para el debate jurídico y para las políticas públicas relativas a la regulación de la televisión. 

En el año 2015 la Office of Communications (OFCOM) de Reino Unido, organismo regulador convergente de ese país, lanzó un documento denominado “Measurement framework for media plurality Ofcom’s advice to the Secretary of State for Culture, Media and Sport”, según el cual no es posible medir el pluralismo mediático con métricas aisladas, centradas solo en las audiencias o en los contenidos: «no one metric can be used in isolation and as such measures should be used in combination in order to get the best quantitative assessment» (OFCOM, 2015: 3). Del mismo modo, señalaba la necesidad de incluir factores contextuales: «We considered that contextual, non-quantitative factors would play an important role in drawing conclusions” (Ibid: p.6). 

A partir de lo anterior, la OFCOM propuso un modelo para medir el pluralismo que incorpora resultados de estudios de opinión, datos comerciales de la industria televisiva y otros datos contextuales que analizados conjuntamente permiten medir en mejor medida la pluralidad de los medios. En un sentido similar, la NHK (Nippon Hōsō Kyōka) -empresa japonesa de radiodifusión pública- realizó décadas atrás una investigación denominada “Diversity in Television Programming. Comparative Analysis of Five Countries” (Sakae Ishikawa, 1994) que usaba el índice de entropía negativa para medir la diversidad de contenido, yendo del 0 a 1. El 0 es cuando se usa el máximo de tiempo en la transmisión de un tipo de programa mientras que el 1 es cuando se alcanza la máxima diversidad posible distribuida equitativamente en el tiempo de transmisión.

Desde el año 2013 el CNTV, organismo regulador de la televisión chilena, ha realizado diversos estudios por medio de los cuales ha ido acercándose sistemáticamente al tema del pluralismo televisivo . Sin embargo, a 5 años de la promulgación de la ley, sigue sin establecerse un procedimiento estandarizado que permita hacer un seguimiento del pluralismo en los programas de noticias, opinión y debate político. 

Pluralismo mediático y pluralismo informativo

Dentro del pluralismo mediático, coexisten el pluralismo político, religioso, social, cultural etc. Un aspecto de especial preocupación es el pluralismo informativo, que las sociedades democráticas conciben como un valor de interés público. Es decir, como bien común para todos, incluso contra un interés privado inmediato, representando en este sentido “un beneficio general para toda la sociedad, comunidad o público, por encima de anhelos, satisfacciones o conveniencias individuales” (McQuail, 1998: p. 57). 

El pluralismo informativo se encuentra vinculado al cumplimiento de varios derechos fundamentales: libertad de expresión, derecho a la competencia y derecho a la información, entre otros. 

Según Nicolás Del Valle (2016: p. 245), si bien Chile ha venido presentando buenos índices de libertad de expresión a nivel internacional en el contexto post-dictatorial, hay riesgos vinculados a “la distribución del poder comunicativo que interfiere en la libertad de los medios como en la falta de efectividad de algunas garantías y regulaciones. En este último sentido, es clara la necesidad de incluir otras variables que afectan a la libertad de los medios y componen al pluralismo informativo”.

El presente proyecto de investigación se inscribe dentro de esta inquietud analítica.

Aproximación teórica y conceptos claves

Para avanzar en una comprensión multidimensional del pluralismo en la televisión es necesario examinar las correlaciones entre los factores político-económicos y el desarrollo de los medios de comunicación. La Economía Política de la Comunicación es un paradigma teórico adecuado para abordar esta problemática, pues ella estudia las relaciones entre los medios de comunicación y el resto de instituciones sociales atendiendo las dinámicas multivariables que articulan el orden social, que estratifican la sociedad y las formas específicas del poder político (Murciano, 1992). 

Su principal objeto de estudio son las relaciones de poder que “constituyen la producción, la distribución y el consumo de bienes simbólicos” (Bolaño y Mastrini 2002: 43). Donde la unidad de análisis son las industrias culturales y mediáticas abordadas desde un planteamiento histórico – estructural, que surge del interés por “estudiar los procesos de desarrollo capitalista y cambio social”  (Sánchez Ruiz, 1992: 57). En consecuencia, analizar los escenarios y mecanismos en que se ejerce el pluralismo en la TV amerita un análisis crítico de las determinaciones políticas y el modelo de mercado que influyen en los medios de comunicación. 

A continuación desarrollamos algunos conceptos claves relacionados con esta aproximación y que pueden ser relevantes para medir el pluralismo informativo en la televisión:

Pluralismo y propiedad de los medios 

Entendemos el pluralismo en dos dimensiones. Por un lado, pluralismo externo es el “panorama de medios de comunicación en su conjunto (…) en términos del número de proveedores mediáticos activos en un país determinado” (Vīķe-Freiberga, Däubler-Gmelin y Poiares, 2013: 14) con el motivo de prevenir la concentración del mercado y potenciar medios independientes y emergentes. 

Por otro lado, el pluralismo interno corresponde a “una amplia gama de puntos de vista políticos e intereses de minorías u otras partes de la población” (Ibid.: 13) visibilizados por una programación diversa. De este modo, tanto el pluralismo externo como interno deben prestar atención especialmente en: “la audiencia, en el público, en la sociedad, en el receptor (…) en una zona que determinaremos previamente (nivel local, regional, estatal, supranacional) y constatar en ella la variedad informativa disponible para el conjunto de ciudadanos que residen en ella con independencia del número de vectores” (Olalla, 2004: s.p) 

Dados los costos de hacer televisión y la propia falta de regulación de la concentración de medios, la propiedad de los mismos se ha ido concentrando en un grupo cada vez más pequeño de grupos económicos capaces de mantener tales proyectos. Esto demuestra que la solvencia económica es un factor de desigualdad entre entes privados -grandes y pequeños, lucrativos y no lucrativos- a la hora de competir por concesionarias y en la mantención de programas, que a su vez afecta negativamente el pluralismo externo.

Sobre esta misma idea, es necesario rescatar la aseveración de Ferrán Olalla (2004), para quien el mercado por sí solo no puede garantizar el pluralismo. Pero al tratarse el pluralismo de un valor social superior, esto acredita y da legitimidad a una regulación estatal que asegure que las empresas audiovisuales cumplan con este principio: 

“Si el interés general así lo recomienda, por la defensa del pluralismo se puede alterar el derecho a la libertad de expresión que se ejerce a través de la creación de empresas de comunicación para evitar, por ejemplo, el abuso de una posición dominante sobre una determinada opinión pública” (2004: s.p) 

Diversidad programática 

Para Patricia Marengui (2017: 222) la diversidad televisiva o programática consiste en que: 

“La capacidad de producción, distribución y emisión de contenidos audiovisuales no esté concentrada en un número reducido de agentes, y que estos se caractericen por tener diferentes tipos de titularidad, tamaño y origen geográfico. Tales contenidos deben reflejar la multiplicidad de grupos que conviven en una determinada sociedad y hacerse eco de las expresiones de cultura foránea. Los ciudadanos pueden acceder y elegir entre un elevado número de contenidos audiovisuales e, incluso, pueden crearlos y difundirlos” 

Es decir, la diversidad se refiere al tipo de medios disponibles, a quienes son representados en esos medios y la capacidad de elegir (e incluso crear y difundir) estos contenidos por parte de los ciudadanos. Y es un concepto que se mantiene en relación con el concepto de pluralismo. 

En esta línea, Sergio Godoy, el investigador de la Universidad Católica de Chile, se refiere a un estudio realizado en 1994 por la NHK (Nippon Hōsō Kyōka), empresa de radiodifusión pública japonesa, denominado “Diversity in Television Programming. Comparative Analysis of Five Countries”, que entiende una televisión de calidad como aquella que posee “diversidad programática”

“Aunque el proyecto de la NHK no abarca dimensiones político-ideológicas, es evidente que el concepto de diversidad se relaciona al de pluralismo ideológico: a mayor diversidad de tipos de programas no sólo se alcanza mayor calidad, sino que se aseguren uno de los requisitos básicos de una democracia: la pluralidad de puntos de vista” (Godoy, 2012: 83) 

Concentración de Medios 

En Chile existe un alto índice de concentración de medios de comunicación manejada por una pequeña cantidad de grupos económicos. Según Martín Becerra, experto argentino en temas de concentración de la propiedad de los medios a nivel latinoamericano: “la concentración de la producción es un proceso en donde a mayor presencia de una empresa, menor incidencia del resto”. Esto produce “(…) un círculo que se retroalimenta incrementando la fortaleza de unos pocos que captan los mejores recursos del sector y, por ende, uno de los efectos de la concentración es que reduce la significación del resto de los actores de ese sector de actividad” (Becerra en Breull, 2015: s.p) 

En especial, en el caso de la concentración de medios se considera: “(…) la importancia simbólica de los bienes inmateriales que esas actividades producen” y en donde “ (…) no se puede escindir del análisis sobre las condiciones en las que los individuos y grupos se socializan” (Breull, 2015: s.p). Por esta razón, los medios de comunicación, en tanto industrias culturales, no pueden ser evaluadas con los mismos indicadores de rentabilidad que el resto de las industrias, porque sus mercancías son bienes culturales; siendo el pluralismo uno de ellos. Esta particularidad es la que acredita a los Estados a imponer regulación específicas en la materia. 

De acuerdo a los datos más recientes disponibles el caso de la televisión abierta chilena (2019), el 50,1% del mercado publicitario de la televisión lo maneja Grupo Bethía. Paralelamente, los primeros cuatro grupos dominantes se llevan el 93,7% de la inversión publicitaria y el 94% de la audiencia

Por consiguiente, es importante mencionar dos problemáticas. 

  1. Que estos grupos se lleven la mayor parte de la torta publicitaria reduce las posibilidades de financiamiento de medios pequeños o independientes en detrimento de la diversidad. 
  2. Que concentren casi la totalidad de la audiencia perjudica a los consumidores al tener un consumo de contenidos repetitivos y similares. En consecuencia, “(…) son los grupos hegemónicos en cada uno de los subsectores los que consagran su predominio no sólo en el campo de las audiencias, sino de inversión publicitaria y, más complejo aún, en la conformación de las agendas setting” (Breull, ibid.: 20). Por lo tanto, la existencia de la concentración mediática en el país deteriora el pluralismo

Audiencia 

Según la investigadora española Amparo Huertas, las audiencias han sido objeto de estudio por sus características socioeconómicas en virtud de su rentabilidad para la industria televisiva: 

“No se trata de satisfacer a los sectores de la población de gustos minoritarios, sino de ofrecer los canales que más espectadores atraigan de las características que interesan al medio como empresa. No se trata de dar respuestas a grupos sociales, sino de encontrar aquellos que potencialmente aseguren un mercado” (Huertas, 2002: 27) 

Efectivamente, en tanto empresas, el principal propósito de los canales de televisión es la mayor rentabilidad económica y no la mayor representatividad de la audiencia. Por esta razón, abordar los índices de audiencia desde el estudio del pluralismo supone una función normativa según la cual la cuota de mercado debe conjugarse con generar contenidos para la mayor variedad de públicos. 

Tanto en el caso de las audiencias como en el caso de la inversión en publicidad, nos serviremos del Índice Herfindahl – Hirschman (HHI) que calcula la relación entre concentración de ingresos y de audiencias, calculando estos valores al cuadrado, donde en mercados bajo el umbral 1.000 existe baja concentración, entre 1.000 y 1.800 puntos concentración moderada, entre 1.800 y 2.500 puntos concentración declarada. Y sobre 2.500 alta concentración. 

Según el estudio de Luis Breull para el CNTV (2015), con datos de 2014 y 2015, el indicador de concentración Herfindahl-Hirschman (HHI) establece valores de 2003 y 2109 respectivamente para el mercado de las audiencias y de la inversión publicitaria de la industria televisiva chilena. Esos valores han aumentado los últimos cinco años. 

Editorialidad 

La editorial es “la manifestación latente y la plasmación de los principios estatutarios del medio en la selección, valoración, elaboración y presentación de todas y cada una de las informaciones” (Cebrián, 1992: 55). 

Es necesario que la televisión abierta transparente esta información a las audiencias porque al saber las tendencias y diferencias de canales de televisión se obtiene información sobre la diversidad mediática. Dado que la transparencia es un principio que integra el pluralismo, es necesario que los canales transparenten al público su editorialidad.

Propuesta de investigación

Proponemos desarrollar un instrumento que opere como procedimiento de medición estandarizada y multidimensional del pluralismo en los programas de noticias, de opinión y debate político de los canales de televisión abierta de alcance nacional.

Los objetivos específicos son los siguientes:

  1. Fundamentar desde la doctrina internacional de la libertad de expresión la existencia de un instrumento multidimensional que permita medir el pluralismo en los programas informativos de la TV abierta chilena de alcance nacional.
  2. Validar metodológicamente un instrumento multidimensional que permita medir el pluralismo en los programas informativos de la TV abierta chilena de alcance nacional que integre datos primarios y secundarios
  3. Establecer un diálogo sistemático con la industria televisiva, la institucionalidad reguladora, el gremio periodístico y la sociedad civil organizada, respecto de la pertinencia, relevancia y ajustes necesarios al instrumento de medición en su proceso de aplicación.

Tomando en consideración los temas que financia el Fondo Conicyt de Estudios sobre el Pluralismo en el sistema informativo nacional, este proyecto abarca varios de ellos, a saber: el instrumento analizará la “contribución al pluralismo en el sistema informativo nacional de los medios a escala local, regional y/o nacional”, refiriéndose específicamente para esto al pluralismo en la TV abierta.

Dentro de sus dimensiones, incorporará datos sobre “Hábitos de consumo medial e informativo de las audiencias” referidos a consumo televisivo, así como datos sobre la “Organización industrial y/o comercial de los medios nacional o regional y los posibles efectos que variables económicas, políticas, legales, reglamentarias tengan en el grado de pluralismo verificable” en el ámbito específico de la industria televisiva.

Hipótesis: Dimensiones

La hipótesis epistemológica de la cual parte este proyecto es que una adecuada medición del pluralismo televisivo requiere de distintas dimensiones de análisis, donde los contenidos corresponden solo a una de las dimensiones. La hipótesis de trabajo, por su parte, es que una adecuada medición del pluralismo debe incluir al menos las siguientes dimensiones

  1. diversidad programática
  2. concentración de la propiedad
  3. alcance geográfico
  4. propiedad
  5. editorialidad
  6. percepción del pluralismo por parte de las audiencias.

Propuesta metodológica

Proponemos un instrumento predominantemente cuantitativo y constituido a partir de datos secundarios, con algunos datos primarios obtenidos del análisis de pantalla. Este instrumento se compone de 6 dimensiones: 

  1. Diversidad
  2. Concentración 
  3. Alcance
  4. Propiedad
  5. Editorialidad 
  6. Percepción

Cada una de estas dimensiones se compone a su vez de 1 o más indicadores. La integración de todos ellos va a permitir poder obtener un valor por programa y por canal, a partir de una muestra representativa y aleatoria de programas.

Como parte del proyecto de investigación se contempla la aplicación del instrumento 3 veces con dos fases de ajustes y rondas de evaluación con agentes externos (industria, institucionalidad reguladora, periodistas, académicos y sociedad civil). Una primera versión fue la que permitió perfilar el funcionamiento de las variables. A partir de allí se hicieron algunos ajustes y esta es el instrumento que estamos validando ahora con datos más actualizados.  

No todas las dimensiones poseen el mismo valor. Diversidad tiene un valor 3 por el cual se multiplica el valor final. Concentración y editorialidad poseen un valor 2 y el resto de las dimensiones poseen valor 1.

Diversidad incluye cuatro índices que serán construidos a partir de datos primarios: 

  1. Diversidad programática: Posición que ocupan los programas analizados dentro de la parrilla programática de cada canal (franja horaria, duración).
  2. Diversidad de temática. Utilizaremos como fuente de referencia de esta parte del instrumento el Barómetro de noticieros (CNTV, 2005), en el cual se creó un sistema de medición para medir la calidad informativa de estos programas. Este instrumento realizó una estandarización de diversos aspectos de los programas de noticias tales como ámbito, alcance, cobertura, formato, uso de fuentes, puntos de vista, entre otros, que nos parecen adecuados como punto de partida respecto de esta dimensión.
  3. Diversidad de fuentes y puntos de vista.
  4. Diversidad territorial.

Concentración se refiere a datos secundarios sobre participación de canales y programas en el mercado de las audiencias y el mercado de la publicidad, los cuales serán analizados a partir del índice de Herfindahl / Hirschman (HHI), el cual se emplea para medir concentración de ingresos y se calcula del siguiente modo: sobre base 1 (HHI = 1 implica monopolio por máxima concentración y nula competencia) y sobre base de 10.000, en donde bajo el umbral 1.000 existe baja concentración, entre 1.000 y 1.800 puntos moderada, entre 1.800 y 2.500 puntos concentración declarada.Y sobre 2.500 concentración alta. 

Editorialidad incluye dos índices: 

  1. Transparencia: se remite al artículo 22 de la ley 20.750 que exige a los canales “Una declaración relativa a la orientación de los contenidos programáticos que los postulantes estén interesados en difundir en sus señales”. 
  2. Pluralismo editorial: evalúa la diversidad política de las fuentes que aparecen en los programas de noticias, opinión y debate político. La línea editorial encarna el tipo de cobertura y/o puntos de vista que el canal se compromete a mostrar en sus pantallas. Aquí se busca medir en primer lugar si existen contenidos programáticos explícitos y visibles en los órgano de difusión de un canal y en segundo lugar el nivel de pluralismo en la linea editorial.

Propiedad se refiere a la sistematización de datos secundarios provenientes de distintas fuentes (Subtel, CNTV, Fiscalía Nacional Económica, Comisión para el Mercado Financiero) que nos permitan cruzar información sobre la cantidad de medios de comunicación vinculados a un mismo propietario.

Percepción apunta a las opiniones de la audiencia sobre el pluralismo. Para eso vamos a elaborar un índice a partir de distintas preguntas que forman parte de la Encuesta Nacional de Televisión (Encuesta que aplica el CNTV cada tres años, de alcance nacional, que incluye todos los estratos económicos y etarios) que si bien no abordan de manera explícita el pluralismo, si pueden acercarse a ella a partir de la valoración de atributos de los canales y de la representación de diversos actores sociales en la TV. 

Alcance se refiere a la relación población / alcance geográfico que cubren las emisoras televisivas de alcance nacional. Mediante el uso de datos secundarios que se solicitarán a la Subsecretaría de Comunicaciones (Subtel) se analizará el alcance de los concesionarios de radiodifusión televisiva de alcance nacional que, según la Ley 20.750, son “aquellos que sean titulares de concesiones que, consideradas en su conjunto, contemplen cualquier nivel de presencia, en más del 50% de las regiones del país”. Esta dimensión es relevante por cuanto el impacto social de un programa también va a depender de la cantidad de público potencial al cual llega.

Cada escala dentro de cada dimensión va a tener un rango entre 1 y 5. Dependiente de la cantidad de escalas por dimensión va a ser el peso que va a tener en el valor final. 

Tabla síntesis:

Dimensiones

Escalas

Puntaje mínimo escala 

Puntaje máximo escala

Puntaje mínimo dimensión

Puntaje máximo dimensión

Rango

Puntaje min dimensión rango

Puntaje max. dimensión rango

Diversidad

4

1

5

4

20

3

12

60

Concentración

2

1

5

2

10

3

6

30

Editorialidad

2

1

5

2

10

2

4

20

Propiedad

1

1

5

1

5

2

2

10

Percepción

1

1

5

1

5

1

1

5

Alcance

1

1

5

1

5

1

1

5

Escalas = 11
Puntaje mínimo = 26
Puntaje máximo = 130

Referencias

Bibliográficas

Bolaño, C. y Mastrini, G. (2002) “Economía Política da comunicacao: Uma Contribuicao Marxista para a constituicao do campo comunicacional”, en J. Marques de Melo, J. et al (orgs.) Matrizes Comunicacionais Latino-Americanas. Marxismo e Cristianismo. Sao Paulo: UNESCO/Instituto Metodista.

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Legales

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Ley 19.733 (2001). Sobre las libertades de opinión e información y ejercicio del periodismo (Ley de Prensa). Gobierno de Chile.

Resultados

Revisa la página «Resultados» donde se encuentran las mediciones y conclusiones de la investigación según la etapa de avance en que se encuentre el proyecto.

Icei ANID
Contacto: pluralismotv@gmail.com